INTRODUCCIÓN Y OBJETIVO

El consumo de energía es uno de los grandes retos de la sociedad actual. En Europa, aproximadamente, el 40% del consumo se produce entorno los edificios y a la construcción.  En promedio, el 90% de nuestra vida se desarrolla dentro de edificios, es por ello que debemos ser responsables del impacto que generamos.

Por otro lado, el gran reto no es sólo construir más eficiente, sino en buscar estrategias para los edificios existentes.

Dentro los edificios existentes:

Los edificios residenciales impactan en un 22% del consumo mundial total siendo un 30% del impacto en todo tipo de edificios y un 36% en edificios y construcción. Así mismo los edificios representan el 55% del consumo eléctrico mundial.(UN, 2017).

El mayor problema es en edificios existentes, puesto que es más improbable que se realicen las reformas necesarias para implementar sistemas que ayuden a optimizar y gestionar la energía utilizada. Es por esto que la adecuación de las viviendas a sistemas tecnológicos podría ser la mejor manera de impactar en el consumo.

En los países europeos, el 31% de la población vive en alquiler siendo mucho mayor el número de viviendas en arrendamiento en los países con mayor desarrollo como Alemania (48,6%), Austria (45%), Dinamarca (37,8%) y Francia (35,6%) (Eurostat, 2018).

No obstante en España dicho número asciende al 22,1%, existe un cambio de paradigma que se identifica cuando en 2003 el número de alquileres era del 15% (Eurostat 2018).

Los millennials cuentan con una clara tendencia de alquilar considerando la movilidad geográfica, la tenencia clara del uso versus la propiedad que ya se está consolidando en el marco de la sharing economy, en otros sectores como el sector del transporte (Uber, Globo, Bird), el turismo (Arbnb, Tripadvisor), bancario (fintech –Verse-, savings –Going-, crowdfunding –Housers-, crowdlending –Arboribus, LoanClub-, criptomonedas -bitcoin, libra-).

En definitivo, el acceso al producto es un servicio es más valorado que la propiedad (Denning, 2014) y ello también ha impactado al sector inmobiliario.

En conclusión, existe una clara tendencia al alquiler en las nuevas generaciones y de ello se deriva la importancia de que los propietarios facilitemos que el uso del inmueble se convierta en lo más sostenible posible.

Incluso antes del acuerdo de París de 2015 para frenar el calentamiento global a 2050; se tenía entendido que sólo la industria de la construcción representaba un 40% de toda la energía utilizada a nivel mundial y por ello, el 40% de todas las emisiones globales de GEI por la producción de dicha energía. En los países desarrollados, aproximadamente, el 65% del estoc de construcción total esperada para el 2060 ya se ha edificado.  (http://www.worldgbc.org/sites/default/files/UNEP%20188_GABC_en%20%28web%29.pdf).

Para el sector inmobiliario es un reto la evolución que está sufriendo en los últimos años habiendo sido un sector escasamente innovador, el proptech, la economía colaborativa y la sostenibilidad están impactando significativamente en toda la cadena de valor inmobiliaria.

 

METODOLOGÍAS PARA MEJORAR LA SOSTENIBILIDAD EN EL ALQUILER DE VIVIENDA 

Existen diferentes caminos para reducir el consumo y mejorar la sostenibilidad.

Uno de ellos es contar con sellos de sostenibilidad. Cada año nuevos sellos cogen notoriedad en el mercado inmobiliario igual que en su día en otros sectores se fueron implantando sellos de calidad; pueden diferenciarse entre los normativos y los internacionales voluntarios que suelen ser más restrictivos. Dentro de primer grupo, en España existe el código AENOR que desarrolló en 2016 una certificación cada vez más implantada y valorada por los usuarios. Estos sellos no sólo permiten a las empresas valorar la eficiencia sus activos, sino que permiten al usuario poder exigir un nivel de calidad.

Otra alternativa, es implementar sistemas que faciliten la gestión de la energía. «Internet of things» es un amplio término que se asocia a la aplicación de servicios inteligentes para la eficiencia energética de edificios, detección de intrusos, gestión de emergencias, entre otros. En esencia, están diseñados para conectar nodos de tal manera que cada uno sea capaz de proveer servicios o información continua entre ellos o a otras redes, servicios y aplicaciones.  Estos modelos desarrollados para la gestión y el análisis pueden ser una solución efectiva para optimizar la energía utilizada. De esta manera, se puede tener un mejor control sobre los aparatos electrónicos y una noción acertada de cual es el consumo energético total.

Para implementar soluciones sostenibles en cuanto al mantenimiento, reparación o rehabilitación, se puede trabajar bajo el concepto de Km0. Este fue implementado en los protocolos de Kioto e intenta acomer la reparación, consolidación y refuerzo del edificio con materiales, técnicas y oficios cercanos. Se consigue así ahorrar esfuerzos de desplazamiento, impulsar las economías locales, reducir la taza de carbono de la obra y propiciar la adecuación material al lugar. Es así como, aprovechando la estructura existente y siendo responsables del material implementado, se puede controlar y disminuir el consumo de energía en obra.

Una propuesta para mejorar el consumo de agua es la instalación de reductores de caudal. Para optimizar el consumo en casa, se pueden tomar en cuenta una serie de recomendaciones prácticas. Sin embargo, es aconsejable contar con un dispositivo que puede ser colocado en grifos o duchas para reducir entre un 18% y 47% del consumo.  Existen distintos sistemas. Pueden reducir la sección del caño, introducir aire dentro del chorro de agua o limitar la apertura del mando.

Algunas empresas, tanto nacionales como multinaciones, dentro de su plan de responsabilidad social y compromiso con el medio ambiente han implementado mejoras en el diseño de sus edificios con la imprelentación de Rooftops. Estos espacios mejoran la calidad del aire en las ciudades, absorbiendo los contaminantes. El aprovechamiento de las azoteas de esta manera, afecta de manera positiva al nivel de eficiencia energética del edificio, promueven la buena convivencia y el bienestar social.

Por último, una metodología eficiente es el uso de Nudge. El anglicismo nudge se puede traducir al español como un «pequeño empujón»  que tiene como finalidad avisar o amonestar suavemente a alguien. Sunstein y Hedlin confían en el instrumento de los nudges para promover la energía verde y, en general, proteger el medio ambiente. Utilizar esta herramienta supone asumir que las decisiones del ciudadano en temas ambientales no son racionales, sino intuitivas y está siendo muy efectiva dentro de los gobiernos para reducir las emisiones contaminantes.

El Centro de Harvard para edificios y ciudades verdes (CGBC) propone considerar los siguientes puntos en el desarrollo de edificaciones eficientes:

 

NUEVOS HÁBITOS DE CONSUMO

 

FINANCIACIÓN E INVERSIÓN 

Si bien la inversión del sector inmobiliario en eficiencia energética es relativamente baja en comparación con el gasto total de construcción, los esfuerzos para mejorar la confianza en los inversores están comenzando a solidificarse. El proyecto de Confianza del Inversor (ICP) ha desarrollado una nueva certificación con Green Buildings Certification Inc. (GCBI). Esta certificación de Eficiencia Energética permite la inversión mediante el uso de las mejores prácticas y estándares de la industria para establecer el uso de energía, los cálculos de ahorro, la puesta en marcha, las operaciones y el mantenimiento, y la medición y verificación de edificios. El Programa de Acciones Transformativas (TAP) tiene como objetivo catalizar y mejorar los flujos de capital a ciudades, pueblos y regiones para fortalecer la capacidad de los gobiernos locales y subnacionales para acceder al financiamiento climático y atraer inversiones. TAP está trabajando igualmente con socios y participantes para comunicar el valor de esos proyectos y atraer inversiones adicionales para los gobiernos locales y regionales.

La iniciativa del Plan de acción de hipotecas energéticamente eficientes (EeMAP) tiene como objetivo crear una «hipoteca energética eficiente» estandarizada para mejorar la eficiencia energética de los edificios o adquirir una propiedad que ya sea energéticamente eficiente a través de condiciones de financiación preferenciales vinculadas a la hipoteca (ONU, 2017).

La emisión anual de bonos verdes etiquetados superó los USD 80 mil millones en 2016, y la Climate Bonds Initiative espera que la emisión alcance al menos USD 130 mil millones en 2017, con las economías emergentes haciendo fuertes contribuciones.29, 30 Los bonos relacionados con edificios representaron alrededor del 17% del universo de bonos verdes etiquetados en 2016 y el 21% de los USD 277 mil millones en bonos verdes etiquetados pendientes totales (Figura 21). Dentro del universo de bonos más grande que no está etiquetado, los edificios solo representaban el 2% (alrededor de USD 20 mil millones) en bonos pendientes totales que están alineados con el clima. Esto incluye bonos emitidos por desarrolladores y operadores de bienes raíces, así como aquellos del sector financiero (por ejemplo, emisión de bonos contra una cartera de préstamos para edificios ecológicos). El tamaño promedio de una emisión de bonos de edificios verdes es de USD 125 millones, la mitad del promedio del mercado de bonos verdes en 2016.

Un desafío clave para el sector de la construcción y los inversores en bonos verdes es determinar «qué es lo suficientemente verde». La mayoría de las emisiones de bonos inmobiliarios verdes se han vinculado a programas de certificación (por ejemplo, LEED y BREEAM), mientras que algunas están vinculadas al rendimiento energético y al seguimiento directo de emisiones.

Han surgido varias prácticas para fortalecer esta parte del proceso de emisión de bonos verdes. Los Principios de los Bonos Verdes brindan una visión general de las categorías que son potencialmente elegibles, aunque no brindan detalles para la construcción más allá de “edificios verdes que cumplen con los estándares o certificaciones regionales, nacionales o internacionalmente reconocidos -> Inversiones certificadas que permiten generar deuda con una certificación verde. Los bonos climáticos (también conocidos como bonos verdes) son instrumentos financieros de renta fija (bonos) vinculados de alguna manera a soluciones para el cambio climático.

https://www.climatebonds.net/

 

EL EJEMPLO DE HOUSEZERO’S EN HARVARD 

La idea es el uso de tecnología que permite adaptarse al medio ambiente y usa los edificios como organismos vivientes que pueden respirar y ajustarse  a s uentorno. En vez de construir un edificio sellado, el edificio es construido para interactuar con el medioambiente promoviendo la salud

La infraestructura única de HouseZero, o «cerebro», contiene varias millas de cables y cientos de sensores (algunos para la recolección de datos y otros para la operación del edificio). Integrados dentro de cada componente del edificio, los sensores de datos producirán millones de puntos de datos cada día.

Estos datos informarán a los algoritmos dentro del software del edificio, lo que impulsará al edificio a ajustar, reconfigurar y armonizar su operación diaria en función de los pronósticos meteorológicos futuros. Esto nos permitirá controlar el ambiente interior sin construir sistemas (HVAC). Los datos y la computación también permitirán al CGBC comprender el comportamiento complejo del usuario de nuevas maneras, impulsar la investigación en entornos simulados y desarrollar nuevos sistemas y algoritmos que incorporen la complejidad del edificio y promuevan la eficiencia energética, la salud y la sostenibilidad.

El tercer piso de HouseZero presenta un espacio experimental flexible, altamente controlado y monitoreado, denominado LiveLab, que está conectado al sistema de intercambio de energía del edificio. Debido a que LiveLab está conectado a una estructura ultraeficiente, el espacio permitirá la prueba, el intercambio y la optimización de nuevas tecnologías (Sí, LiveLab es, esencialmente, un «laboratorio dentro de un laboratorio»). Un objetivo inmediato es «probar beta» nuevas tecnologías que eventualmente puedan reemplazar la bomba de calor de la fuente de tierra del edificio para condiciones pico.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

UN (2017). Towards a zero-emission, efficient, and resilient buildings and construction sector; url: https://www.worldgbc.org/sites/default/files/UNEP%20188_GABC_en%20(web).pdf

Rodriguez-Diaz, Enrique, Juan C. Vasquez, and Josep M. Guerrero. «Intelligent DC homes in future sustainable energy systems: When efficiency and intelligence work together.» IEEE Consumer Electronics Magazine 5.1 (2015): 74-80.

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