La apertura de la nueva flagship de Pandora en Passeig de Gràcia 33 refuerza el atractivo de un activo histórico situado en uno de los ejes comerciales más prestigiosos de Europa. La firma danesa de joyería ha escogido este emplazamiento, propiedad de Mimeisa Asset Management, para abrir su primera tienda insignia en Barcelona y su tercera flagship a escala mundial, junto a Copenhague y Las Vegas.
Reposicionar sin perder identidad
El nuevo establecimiento, de 175 metros cuadrados, incorpora una propuesta inspirada en la arquitectura y la artesanía local, con techos altos y formas orgánicas que evocan el imaginario arquitectónico de Barcelona. El diseño interior acompaña el posicionamiento de la marca y convierte el espacio en un entorno pensado para descubrir, probar y personalizar sus piezas.
Entre las novedades del local destacan las zonas dedicadas a la prueba y combinación de joyas, así como un espacio específico para la personalización, reforzando una experiencia retail más participativa y adaptada a los nuevos hábitos de consumo.
El proyecto de Passeig de Gràcia 33 se enmarca en una actuación de reposicionamiento y adecuación del local comercial situado en la planta baja del edificio diseñado por Enric Sagnier. El objetivo ha sido preparar el activo para responder a los requerimientos actuales de los operadores internacionales, manteniendo al mismo tiempo su relación con el patrimonio y con el contexto urbano.
Desde Mimeisa, como propiedad del edificio, se ha impulsado una rehabilitación orientada a mejorar las prestaciones del local y reforzar su competitividad dentro de un mercado cada vez más exigente. La intervención ha puesto el foco en la mejora técnica, energética y funcional del espacio.
Esta transformación ha permitido adaptar el local a los nuevos formatos comerciales, donde la tienda ya no es solo un punto de venta, sino un espacio de experiencia, relación con la marca y conexión con la ciudad.
Sostenibilidad y eficiencia como parte del valor
La rehabilitación de Passeig de Gràcia 33 ha integrado criterios de sostenibilidad y eficiencia contemporánea, con especial atención a la mejora energética y técnica de las instalaciones. La actuación cuenta con la certificación LEED Core & Shell Gold, que acredita un alto nivel de prestaciones ambientales en la envolvente y los sistemas principales del edificio.
Este enfoque forma parte de la estrategia ESG de Mimeisa, basada en la gestión de activos con visión de largo plazo y en la incorporación de mejoras que contribuyan a la calidad, la eficiencia y la resiliencia del portfolio.
En un entorno como Passeig de Gràcia, donde conviven patrimonio, actividad comercial y proyección internacional, la sostenibilidad no se entiende como un elemento añadido, sino como una condición necesaria para garantizar la continuidad y la competitividad del activo.
Una nueva etapa para Passeig de Gràcia 33
Con la llegada de Pandora, Passeig de Gràcia 33 inicia una nueva etapa como sede de una flagship internacional y consolida su posición dentro del tejido comercial más relevante de Barcelona.
La nueva tienda refuerza la capacidad de Passeig de Gràcia para atraer marcas globales que buscan ubicaciones con identidad, visibilidad y valor patrimonial. Al mismo tiempo, pone en valor el trabajo de reposicionamiento del activo y su adaptación a los nuevos estándares del retail contemporáneo.
Para Mimeisa, este proyecto representa una muestra de cómo la gestión activa de un inmueble puede generar valor a partir de tres ejes: patrimonio, sostenibilidad y experiencia. Una combinación que permite preservar la historia del edificio, responder a las necesidades actuales del mercado y contribuir al posicionamiento de Barcelona como hub internacional del retail.


