La transformación de la sede de Deutsche Bank en el número 18 del Paseo de la Castellana marcará un nuevo hito en el paisaje corporativo de Madrid. Este proyecto de remodelación integral no solo representa una renovación arquitectónica, sino también un ejemplo de cómo la colaboración entre arrendatario y propietario —Deutsche Bank junto con CBRE y Mimeisa Asset Management, respectivamente— puede traducirse en valor sostenible, eficiencia y bienestar.
Una reforma orientada a la innovación y al bienestar
El edificio, con más de 11.000 m², será reformado con el objetivo de convertirse en uno de los inmuebles más modernos y sostenibles del centro de Madrid. La intervención contempla una profunda transformación para adaptarse a las nuevas formas de trabajo, introduciendo conceptos avanzados de eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y experiencia del usuario.
El rediseño contempla zonas colaborativas, espacios flexibles y áreas de reunión que fomentan la interacción y la creatividad. Se integrará también el jardín interior como un espacio de uso mixto, promoviendo el contacto con la naturaleza y el bienestar. Las plantas que actualmente no están conectadas entre sí se reorganizarán mediante un nuevo atrio central, mejorando la accesibilidad y la experiencia de circulación por el edificio.
Además, la renovación de la sucursal principal de Deutsche Bank en Madrid servirá convertirse en su flagship, dotándola de espacios más versátiles y adaptados a una atención personalizada. Todo ello bajo un diseño centrado en las personas y en la obtención de la certificación WELL.
Oficinas del futuro: cómo evoluciona el espacio de trabajo
La reforma de Castellana 18 encarna muchas de las tendencias más relevantes en el diseño de oficinas. Hoy, el espacio de trabajo ya no es solo un lugar para trabajar, sino una herramienta estratégica para atraer y retener talento, fomentar la innovación y reforzar la cultura corporativa.
Esta nueva sede de Deutsche Bank estará diseñada en torno a las personas: entornos que favorecen la concentración y el trabajo colaborativo, pensados para responder a modelos híbridos que combinan presencialidad y flexibilidad. La tecnología jugará un papel clave, facilitando la automatización, la conectividad y el control inteligente de los recursos. El bienestar físico y emocional se situará en el centro, con espacios saludables, cómodos y con acceso a la luz natural y a zonas verdes. Y todo ello en un marco de sostenibilidad rigurosa, con criterios de eficiencia energética, ahorro de agua y selección de materiales de bajo impacto.
Más que una tendencia, este enfoque es ya una realidad tangible en los nuevos espacios corporativos. Castellana 18 será, en este sentido, un referente.
La visión de Mimeisa: sostenibilidad con impacto real
Mimeisa Asset Management tiene como compromiso un modelo de gestión responsable. Su implicación en este proyecto se alinea con una hoja de ruta clara: evolucionar hacia un porfolio diversificado, resiliente y con impacto ambiental y social positivo.
Con más de 45 propiedades en ubicaciones prime, Mimeisa busca alcanzar un 70% de uso de energías renovables y casi un 80% de activos certificados en sostenibilidad antes de 2027, al tiempo que avanza hacia una reducción del 90% de emisiones de CO₂ mediante la transición energética. Referentes como el edificio Diagonal Beethoven, en Barcelona, reconocido con certificaciones LEED Gold y SmartScore Gold, reflejan ya esa visión. Castellana 18 se suma ahora a ese porfolio en transformación, reforzando el valor a largo plazo de sus activos y su impacto positivo en el entorno urbano.



